Cual cabritilla indefensa en busca de la tetilla de su madre, acudí yo a casa el día de mi vuelta, y no solo me dio de comer, sino que tenía preparado estos maravillosos broches, con sus plumitas, sus bolitas y sus cintas.
Son muy baraticos, y quedan bien con todo, solo tenéis que elegir; corazones o camafeos. Yo prefiero los camafeos.
Por ahora solo podéis conseguirlos por aquí, pero a lo mejor, para final de mes están en la calle.
















