
Este finde decidí irme a Donosti, a ver a Maider, que hacía cosa de un año desde la última vez que nos vimos, y oye....ya tocaba.
Nada más llegar nos dió una paliza a andar por toda la costa. Y cuando digo toda, es toooooda la costa de Sanse, y claro, nos pasamos por su tienda.
Ya véis lo que hice, meterme en el escaparate para hacer el gamberro, pero con el consentimiento de Maider, por supuesto.
Es una tienda muy bonita, muy como ella, con sus cuadritos, su papel pintado...ays...superbonita. Es como una casita de muñecas.
Os recomiendo que vayáis, porque además de ser muy cuca, tiene ropa de parís, asi que, si estáis buscando un vestido más especial, ya sabes donde ir, y de paso ves Donosti, que es una de las ciudades costeras más bonitas que he visto.