
Muchas muñecas recortables, de esas que guardábamos en una cajas de zapatos, estampadas en retor para que parezcan más añejas, con sus desgastados y sus arrugas, como si hubieran pasado de verdad por las manos de una niña, y es que, una muñeca recortable, no es una auténtica muñeca recortable si no tiene un celo en el cuello.
1 comentario:
Sabes lo que me gustan a mí las mariquitas? Pues eso.
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